El adecuado manejo de los desechos peligrosos se ha convertido en un tema de alta prioridad para todos los países y en especial para aquellos en vías de desarrollo que en general, carecen de infraestructura técnica sólida, tecnologías idóneas y recursos humanos debidamente capacitados para llevar a cabo esta labor de manera eficiente, sin causar impactos negativos sobre el medio ambiente.

Para los países del tercer mundo, este asunto representa un verdadero desafío, requiriéndose disponer de elevados recursos financieros para crear capacidades y adquirir tecnologías, lo cual puede ser hecho realidad con el apoyo de los países desarrollados, pero hasta ahora esos acuerdos solo quedan en compromisos sin que en la práctica se materialicen de forma efectiva. La colaboración y la cooperación entre los países en desarrollo es también una vía útil que debe potenciarse más.

Cuba viene enfrentando este reto y son varias las acciones realizadas, las dificultades confrontadas y las acciones futuras que deberán acometerse para que el manejo de desechos peligrosos no constituya un problema ambiental a resolver. La formación de profesionales y especilistas se visualiza como un elemento clave para el exito de estas políticas.